Lo cotidiano me acompaña,
y me mantiene en un estado de letargo
que no me deja pensar claro...
es un cansancio como si estuviera
a inicios de un entrenamiento militar...
agotada, exhausta
mis párpados se cierran de solo sentarme a escribir
y escarbar en mi mente algo que pulir;
tomo lápiz y papel,
y me sigue pasando como la ultima vez
donde no quedaron mas
que unas frustradas lineas en blanco
a la espera de un movimiento de la mano
que capture el millón de ideas
que pasan por mi cabeza a toda velocidad.
Y luego despierto en la misma linea que soné,
para decirme a mi misma:
"esto no sirve para nada",
desecharlo, hacer a un lado mis recursos
e irme a dormir.
J.Lara - 11.abril.09
1 reaccion(es):
que sensación tan conocida y frecuente! ...pero sobre todo desesperante!!!
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